Whitman, el poeta de la democracia que inspiró a una nación.

Fragmentos del poema CANTO A MI MISMO con un alto contenido erótico.

“Walt Whitman, un cosmos, el hijo de Manhattan,
turbulento, carnal, sensual, comiendo, bebiendo y
engendrando,
nada sentimental, sin ponerse por encima de los
hombres ni de las mujeres o aparte de ellos,
no más modesto que inmodesto”

“Recuerdo cómo una vez estábamos acostados una
transparente mañana de estío, igual a ésta,
cómo pusiste tu cabeza sobre mis caderas y delicada-
mente la volviste hacia mí,
y apartaste la camisa de mi pecho, y hundiste tu len-
gua hasta mi corazón desnudo,
y te estiraste hasta tocar mi barba, y te estiraste hasta
alcanzar mis pies”

“Danzando y riendo por la playa llegó el bañista vein-
tinueve.
Los demás no la veían, pero ella los veía y les amaba.

Las barbas de los muchachos centelleaban del agua,
que cae desde sus largos cabellos,
pequeños riachuelos pasaban por todo su cuerpo.

Una mano invisible pasó también por sus cuerpos,
descendió temblorosa por sus sienes y sus torsos.
Los muchachos flotan de espaldas, sus vientres blan-
cos se comban al sol, no preguntan quién se
apodera rápidamente de ellos,
no saben quién jadea y se aparta con un arco sus-
penso y cimbreante,
no saben a quién inundan de espuma”.

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Lluvia

Sedúceme con tu tacto, recuérdame los amantes que tuve,

Permite que imagine los que tendré.

Simula en mi piel la yema de sus dedos,

Te sentiré en aquellos lugares donde soy vulnerable.

Los que no han sido tocados, los que no dejo visibles

Son vírgenes para Ti.

Lluvia, mi compañera, mi refugio;

Deja correr tu ser, salva los obstáculos a tu paso,

penetra en mí.

No dejes de fluir, llega a mis labios

Entra por sus comisuras, toma fuerza

que yo, me abriré a Ti.

Mi sed siempre ha estado ahí,

y tu humedad me calma,

me llena a ratos, pero me haces querer más,

siempre mas…

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