Ventanas abiertas

LO MUY MIO

Escribir es desnudarse con las cortinas abiertas. Es utilizar el lenguaje conscientemente, sabiéndote expuesta, con un público que juzgará el roce de las manos, cada movimiento, cada caricia, las pausas, el ritmo, la gracia y la poesía encerrada al hacer el amor con la palabra. Reconciliandote con tu pasado en cada oración, entregada al presente en cada línea. La búsqueda del equilibrio entre el sentimiento y la perfección te llevan a repasar tus dedos por caminos ya recorridos, y verás que el primer impulso es siempre el que mejor calza la idea. Déjate llevar suavemente, con versos torpes sobre la piel virgen de la hoja en blanco. Descubre nexos que llevan al movimiento eterno de los ojos sobre un cuerpo que cobra vida en las manos de cualquier lector. Graba en la memoria de todo aquel que se asome a tu ventana un pequeño fragmento de espejo donde al menos un episodio de su vida se refleje.

Lo dicho y lo que se calla es reflejo de lo vivido, lo que nos atormenta, lo no resuelto, el puente no cruzado es muchas veces lo expuesto a través de la ventana.

20121007-214129.jpg